Heridas
He pensado en buscarte otra vez... Si pudiera verte otra vez... Y no sé, no sé por qué. Tal vez porque no soportaría verte otra vez creyendo que sería la última. Tal vez porque para curar la herida hay que dejar de hurgar en ella.
Yo que era un bala perdida y tú me cerraste la herida. Yo que era un bala perdida y tú me enseñaste la salida. Confié en que llevases de la mano hacia el infinito pero lo que me enseñaste fue la puerta de entrada hacia la salida.
Pero yo que soy todito corazón y poquita cabeza para el amor. Que lo hubiera dado todo por ti, hasta a mí.
Sabes que sé lo que es perder, llorar en silencio para aprender, es algo que cuesta lo sabes bien, y más si es contigo. Que solo quiero olvidarte, que cada uno pueda seguir su camino, recoger todos los trozos del amor que se rompió...
Ando distante, no quiero gente que me pregunte o yo le cuente lo que me dices o lo que sientes tú. La guerra estaba perdida antes de la primera batalla, pero no quise abrir los ojos hasta que ya no quedaba nada por lo que seguir luchando. Y aún así, seguiría peleando hasta la muerte.
Pensé que esto no era un juego, formaba parte de mí, nunca tuve miedo al que decían de ti. No puede doler más. Porque te miré a los ojos y lo arruinaste todo, porque me hubiera arruinado con tal de que vieras lo mismo al mirar los míos.
No sé nada de ti, ni quiero saber, esto me va a matar, esto me va a poder. Puede que sí, espero que no, no lo sé, lo que sí sé es que esto también pasará.
Comentarios
Publicar un comentario