Abierto en vena
Vía directa, teléfono rojo Washington-Moscow, melancolía-campamento, rías baixas e impotencia comprimida en unos Cd's oxidados. Red Hot Chili Peppers, nieve y un pingüino en mi ascensaor. Yo, que jamás tuve un ascensor. Aprendí a valorarte y a decirte, con meses de retraso, que siento tanta guerra.
Abierto en vena conocí la derrota el día que viruseó mi sistema operativo. Entró cual troyano, venció cual espartano. Tu mitad de mi corazón se pudrió, por mí, sin mí, por mi culpa, sin la otra mitad.
Y vuelta al campamento con ascendencia rusa, militar y caóticamente organizada. Un recuerdo inexplorado falto de compromiso queda abierto, como Zarauz, como los mejores Reyes de mi vida y la injusticia que cometí entre risas y que jamás perdonaré. Quizá otro ya haya olvidado, pero yo jamás lo haré.
Lo siento.
Comentarios
Publicar un comentario