Nunca más seremos dos
2013.
Época de indirectas a través de Twitter, época de dejar recados y contar penurias mediante frases de canciones.
A mi novia de entonces, Paloma, quien no dejaba escapar un tweet a la vez que justificaba cada uno de los suyos diciendo "es una frase de una canción", le trasladé mis tremebundas ganas de publicar acerca de dos canciones, porque me encantaban, aunque la letra no representara fehacientemente lo que yo sintiera. Y nunca lo hice.
Como cuesta levantarse cuando llega ese momento en que has perdido, que por fin te has dado cuenta de que todo terminó. Cuando una parte de ti se niega aceptarlo y la otra se levanta cada mañana rogando al cielo que la otra nunca se entere. Ese día llega, y no quiero salir de la cama desde entonces.
Que ya nada es como antes, que ya solo queda vacío. Sentir que rompes por dentro es desgarrador, pero saber que está ocurriendo y no sentirlo es mortal.
Las palabras el viento se las llevó. Como con los dos primeros cerditos, se llevó lo que no valía, lo que no se afianzó, lo que no se cuidó.
Sin ti me muero, me puede el miedo, me siento solo, te echo de menos... Durante años he escuchado esa frase tratando de ponerle cara, y hoy me he dado cuenta de que siempre hablaba de la misma persona, de mí. Sin ti no quiero estar, sin ti no puedo estar.
Época de indirectas a través de Twitter, época de dejar recados y contar penurias mediante frases de canciones.
A mi novia de entonces, Paloma, quien no dejaba escapar un tweet a la vez que justificaba cada uno de los suyos diciendo "es una frase de una canción", le trasladé mis tremebundas ganas de publicar acerca de dos canciones, porque me encantaban, aunque la letra no representara fehacientemente lo que yo sintiera. Y nunca lo hice.
Como cuesta levantarse cuando llega ese momento en que has perdido, que por fin te has dado cuenta de que todo terminó. Cuando una parte de ti se niega aceptarlo y la otra se levanta cada mañana rogando al cielo que la otra nunca se entere. Ese día llega, y no quiero salir de la cama desde entonces.
Que ya nada es como antes, que ya solo queda vacío. Sentir que rompes por dentro es desgarrador, pero saber que está ocurriendo y no sentirlo es mortal.
Las palabras el viento se las llevó. Como con los dos primeros cerditos, se llevó lo que no valía, lo que no se afianzó, lo que no se cuidó.
Sin ti me muero, me puede el miedo, me siento solo, te echo de menos... Durante años he escuchado esa frase tratando de ponerle cara, y hoy me he dado cuenta de que siempre hablaba de la misma persona, de mí. Sin ti no quiero estar, sin ti no puedo estar.
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