Ahora no estoy
Suelo pensar que pienso demasiado. Suelo desear dejar de pensar, pero es entonces cuando suelo desear no haberlo deseado.
Pienso luego existo, luego deseo no hacerlo para poder comprobarlo.
No suelo hacerlo, pero en ocasiones pienso que solo seré comprendido cuando de manera irreparable deje salir los resquebrajados restos de mi alma rota. Ocultos, y quien cree verlos solo me hunde más, no me permito recibir ayuda.
Suelo pensar que no hay marcha atrás, que es más fácil dejarlo estar y explotar cuando ya no pueda más que tratar de arreglarlo.
No tengo a quién recurrir. Solo a la esperanza de que vuelvas a atarme en corto, como antaño hacías: que me ayudes a sobrevivir, a demostrarme lo bonito que es vivir.
Suelo pensar que pienso demasiado. Suelo desear dejar de pensar, pero es entonces cuando suelo desear no haberlo deseado.
Pienso luego existo, luego deseo no hacerlo para poder comprobarlo.
Pienso que puede que no naciera con él, aunque creo que fue todo lo que vino después lo que hizo que se perdiera.
Ojalá encontrar el botón que nace dentro de mí, ese que he perdido de vista, ese que desconecta las voces de mi cabeza, que me permite despertar en el mundo real.
Me he vuelto a perder.
Pienso luego existo, luego deseo no hacerlo para poder comprobarlo.
No suelo hacerlo, pero en ocasiones pienso que solo seré comprendido cuando de manera irreparable deje salir los resquebrajados restos de mi alma rota. Ocultos, y quien cree verlos solo me hunde más, no me permito recibir ayuda.
Suelo pensar que no hay marcha atrás, que es más fácil dejarlo estar y explotar cuando ya no pueda más que tratar de arreglarlo.
No tengo a quién recurrir. Solo a la esperanza de que vuelvas a atarme en corto, como antaño hacías: que me ayudes a sobrevivir, a demostrarme lo bonito que es vivir.
Suelo pensar que pienso demasiado. Suelo desear dejar de pensar, pero es entonces cuando suelo desear no haberlo deseado.
Pienso luego existo, luego deseo no hacerlo para poder comprobarlo.
Pienso que puede que no naciera con él, aunque creo que fue todo lo que vino después lo que hizo que se perdiera.
Ojalá encontrar el botón que nace dentro de mí, ese que he perdido de vista, ese que desconecta las voces de mi cabeza, que me permite despertar en el mundo real.
Me he vuelto a perder.
Comentarios
Publicar un comentario