Changes
Érase una vez un artista. Una de esas que mezclan a la perfección humildad con la autosuficiencia necesaria para estar segura de sí misma.
Veía en sus ojos la incomprensión absoluta, lo que se siente al no sentir nada. Sus ojos gritaban auxilio y nadie sabía leerlos, nadie supo hacerlo.
Veía la vida de una manera que nadie lo hacía, o ella creía que casi nadie lo hacía, declarando su amor a quienes la veían como ella, declarando la guerra a los demás. El mundo en contra.
Cuando ves lo que los demás no son capaces de ver, terminas poniendo en duda tus propios principios. Cuándo lo hagas solo depende de la fortaleza de tu autoestima...
Hasta que un día cambió. Se cambió de bando, de marchó, se juró guerra eterna a sí misma...
Veía en sus ojos la incomprensión absoluta, lo que se siente al no sentir nada. Sus ojos gritaban auxilio y nadie sabía leerlos, nadie supo hacerlo.
Veía la vida de una manera que nadie lo hacía, o ella creía que casi nadie lo hacía, declarando su amor a quienes la veían como ella, declarando la guerra a los demás. El mundo en contra.
Cuando ves lo que los demás no son capaces de ver, terminas poniendo en duda tus propios principios. Cuándo lo hagas solo depende de la fortaleza de tu autoestima...
Hasta que un día cambió. Se cambió de bando, de marchó, se juró guerra eterna a sí misma...
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