Nochevieja 2018
No creo mucho en el cambio de año.
No creo en que la suerte vaya a cambiar de un día par otro.
Sin embargo, sí creo en que la actitud puede cambiar de un día para otro.
Sea el treinta y uno de diciembre o el uno de enero o el veinticinco de agosto, todos los días son buenos para empezar una nueva semana, un nuevo mes, un nuevo año y una nueva vida.
No creo en la nochevieja y tampoco creo en la gente que la felicita porque es lo que toca, igual que no creo en la gente que te felicita el día de tu cumpleaños porque le salta un aviso en facebook.
Si quieres a alguien, si te importa alguien, no cometas el triste error de demostrárselo solo en fechas puntuales, sino, a poder ser, todos los días.
Ah, y si no puede ser, más te vale que también lo hagas.
El otro día leí un par de ideas que me llamaron en exceso la atención. Una en concreto decía que si querías saber realmente a quién le importas, borraras todos los contactos de tu móvil, y guardases solo a aquellas personas que te hablasen durante los primeros cinco días del año.
¿Y por qué no?
Quizá borrarlo es excesivo, bastará con mirar quiénes lo hacen. Tampoco me parece una gran idea porque muchos felicitan el año nuevo con la misma facilidad con la que les entran las uvas en la boca, pero seguro que encuentras una manera sensata de darte cuenta de quién está a tu lado porque te quiere y quién está a tu lado porque le conviene.
Así que, sumándome a la hipocresía de muchos te deseo un gran año, pero también deseo que no esperes que sea la suerte quien te de un buen año, sino que salgas tú a comerte el mundo.
No dejes de soñar nunca.
No creo en que la suerte vaya a cambiar de un día par otro.
Sin embargo, sí creo en que la actitud puede cambiar de un día para otro.
Sea el treinta y uno de diciembre o el uno de enero o el veinticinco de agosto, todos los días son buenos para empezar una nueva semana, un nuevo mes, un nuevo año y una nueva vida.
No creo en la nochevieja y tampoco creo en la gente que la felicita porque es lo que toca, igual que no creo en la gente que te felicita el día de tu cumpleaños porque le salta un aviso en facebook.
Si quieres a alguien, si te importa alguien, no cometas el triste error de demostrárselo solo en fechas puntuales, sino, a poder ser, todos los días.
Ah, y si no puede ser, más te vale que también lo hagas.
El otro día leí un par de ideas que me llamaron en exceso la atención. Una en concreto decía que si querías saber realmente a quién le importas, borraras todos los contactos de tu móvil, y guardases solo a aquellas personas que te hablasen durante los primeros cinco días del año.
¿Y por qué no?
Quizá borrarlo es excesivo, bastará con mirar quiénes lo hacen. Tampoco me parece una gran idea porque muchos felicitan el año nuevo con la misma facilidad con la que les entran las uvas en la boca, pero seguro que encuentras una manera sensata de darte cuenta de quién está a tu lado porque te quiere y quién está a tu lado porque le conviene.
Así que, sumándome a la hipocresía de muchos te deseo un gran año, pero también deseo que no esperes que sea la suerte quien te de un buen año, sino que salgas tú a comerte el mundo.
No dejes de soñar nunca.
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