Punto
No me reconozco. Lo quiero todo y ni siquiera sé querer nada.
Mi cabeza dice que sea lo que sea, impera silencio. Ella gana, no permite que nadie más juegue en su cuadrilátero.
Es su terreno, son sus dominios, es la abeja reina.
No hay quien le tosa, no hay quien le discuta, no hay quien le haga entrar en razón, no hay quien le explique que hay tanto cielo... Se empeña en ver las nubes y hacer preguntas: coño, disfruta, es el cielo, ¿qué más quieres?
Antes le echaba la culpa a ella y ella al resto del mundo. ¿Antes? Imposible.
Imposible ¿Cómo hacerte entrar en razón? La discusión... Imposible. ¿Como sacar a corazón de la ecuación y decir que lo mejor es ir por libre?
Seguimos soñando.
Mi cabeza dice que sea lo que sea, impera silencio. Ella gana, no permite que nadie más juegue en su cuadrilátero.
Es su terreno, son sus dominios, es la abeja reina.
No hay quien le tosa, no hay quien le discuta, no hay quien le haga entrar en razón, no hay quien le explique que hay tanto cielo... Se empeña en ver las nubes y hacer preguntas: coño, disfruta, es el cielo, ¿qué más quieres?
Antes le echaba la culpa a ella y ella al resto del mundo. ¿Antes? Imposible.
Imposible ¿Cómo hacerte entrar en razón? La discusión... Imposible. ¿Como sacar a corazón de la ecuación y decir que lo mejor es ir por libre?
Seguimos soñando.
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