Maths

Llegó el gran día, y vaya si fue grande.

He aprendido una cosa, una de esas que temes no cale hondo... He aprendido que la distancia que separa el punto A del punto B no siempre es una línea recta y tampoco tengo que pretender que lo sea.

Hasta ahí, más o menos, no es harina de otro costal.

Adonde no llegaba era a comprender que esa distancia es mucho más bonita y divertida si la conviertes en el punto B, sin importar dónde quede realmente el punto B.


Seguimos soñando. 99,8%. GRACIAS

Comentarios