Destinos

Caprichoso o no, el destino he creído desde chico que está escrito. Sustentado por uno de los cimientos más sólidos que he construido, está flaqueando estos días, aunque no por temor a caerse, sino por miedo a evolucionar.

Escrito o no, quizás sí que seamos nosotros quienes lo escribamos, y cual novela de prestigio, a veces da unos reveses que no esperas. No es algo que solucione la edad del diablo, que no por diablo sino por viejo, sabe demasiado.

¿Quién me iba a decir hace un año que estaría aquí?

¿Y hace cinco?

Destino = constante evolución. ¿Naturaleza humana?


99,8%.

Seguimos soñando.

Comentarios