Al final te has levantado

Antes de ayer me dijeron que el sufrimiento es necesario para poder disfrutar de las cosas buenas que vendrán después. No sé por qué pero me puse a la defensiva y pregunté que si no le daba miedo vivir una vida en la que sí o sí hay sufrimiento, por una u otra razón.

Desde siempre me he preocupado demasiado por las cosas, más aún por las cosas que no han llegado o están al llegar que por aquellas que me atañen de manera directa. Me resulta más sencillo lidiar con problemas que me rodean ahora que con aquellos que están por llegar.

El hecho de pensar que de aquí a X habrá sufrimiento y momentos duros no hace más que acojonarme. Es irónico porque peor de lo que ya lo he pasado no creo que lo pase, pero no se me pasó por la cabeza por aquel entonces la posibilidad de sufrir, ni que para saber aprovechar los buenos momentos primero tendrían que venir los malos.

Y más extraño me resulta aún empezar una nueva historia; es como si esperara que el destino me devolviera el favor, equilibrara la balanza y me diera algo de ventaja por todo lo que pasó, pero no es así.

Quizá madurar consiste en aprender que por mucho que lo desee no habrá ninguna nueva historia "fácil". 
Quizá madurar consiste en aceptar de una vez que no hay placer sin agonía, que no hay felicidad sin sufrimiento.
Quizá madurar consiste en entender que no es una derrota caer diez veces y levantarse una, es una victoria porque al final te has levantado. 

Seguimos soñando.

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