Adiós

Adiós.

Llega un momento en el que toca decir adiós. A los que no se nos da bien hacerlo nos cuesta dejar atrás tantas y tantas cosas. Tantas vivencias, tantas alegrías y tantas lágrimas.
Y ese remordimiento llega cuando ha salido de ti tener que despedirte... ¿Has pensado alguna vez en ese pequeño porcentaje de veces que en vez de elegirlo tú, lo eligen por ti?

Es precioso, a la vez que peligroso, padecer esta condena. El remordimiento y la sed de venganza dan lugar a una feroz batalla en la que el único perdedor eres tú.

Pierdes porque no te destroza el adiós, te destrozas tú y te rematas cuando te inculpas por la marcha.


Seguimos soñando.

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