This is goodbye for us

Las despedidas nunca se me dieron bien, al igual que pasar de página. Lo de malo conocido a mí me cautiva, tanto o más que lo malo por conocer.

Se acabó una historia de amor odio, una historia de amor propio, de difuminación de límites, de impersonalidad, de daño y dolor. Tanto tiempo viéndolo como dolor y tan solo era daño, o al revés, eso ya no importa.

Tantos años viéndolo mal. Tantos años tratando de ocultarlo como si no hubiera pasado, así era más fácil; fingiendo, consciente de que la culpa era demasiada para una sola persona, pero no por ello he dejado de sentirme culpable.


Seguimos soñando.

Comentarios