Jueves

Tengo un don especial para guardar las sensaciones de los sentimientos que producen en mí ciertos momentos particulares. He llegado a sentirlo incluso cuando ni me acordaba que se acercaban en el tiempo... Y hoy ha pasado. Hacía años que no sentía las mariposas de la tripa de antes de un partido.

Adrenalina, autoexigencia, ganas de disfrutar, de darlo todo, de meter un gol... Todo eso resumido en unas mariposas que me resultan difíciles de describir.

Y las he desvirtuado... He metido en el mismo saco a todas las mariposas, incluyendo las de los momentos buenos con las de los momentos malos, y eso no es justo. Las malas han ganado intensidad y las buenas se han visto corrompidas sin tan siquiera poder defenderse.

Hoy he sido consciente de ello, y el primer paso es reconocerlo...


SEGUIMOS SOÑANDO.

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