Expectativas

Desde hace unos cuantos días he convertido mi vida en una expectativa. Ni siquiera, en la espera de esa expectativa.
Es cruel escuchar que soy un desastre, aunque no duele escucharlo, duele que sea verdad.

Duele ser consciente de que mientras unos ven encantados lo bonita que está esta noche la luna, yo me desvivo por encontrar un sol que vendrá cuando yo ya no lo esté esperando.

Duele ser consciente de que el problema eres tú, y que aunque la solución esté en uno mismo, es esa otra parte de ti la que le corta las alas.

Duele ser consciente de que sin esas expectativas, por duras que sean... No sé qué pasaría.


Seguimos soñando.

Comentarios