El último de la fila
No considero mi infancia un tema agradable del que hablar. Tanto es así que, salvando las distancias y con todos mis respetos, me recuerda a las dos Grandes Guerras. Son guerras de las que se tiene el concepto y pocos hablan de batallas particulares que decantasen la balanza, aunque sin duda hubo batallas más importantes que otras. A veces eran más importantes en el aspecto estratégico, a veces en número de tropas desplazadas, otras en número de bajas y destrozos...
Salvando las insalvables distancias y echándole mucha imaginación, las raíces pueden compartir similitudes.
No recuerdo una sola vez en la que en los partidos de fútbol del recreo, no me eligieran en uno u otro equipo por descarte, porque no quedaba nadie más a quien poder elegir.
Hace aproximadamente un año jugué un partido de solteros contra casados, uno que ni si quiera era de mi pueblo o con "mi gente".
Un año después, uno de los solteros, uno con el que solo me he cruzado un par de veces en mlavida, ha preguntado por mí; ha preguntado si yo iba a ir.
Lo más cerca que estaré en la vida de ser elegido.
Seguimos soñando.
Salvando las insalvables distancias y echándole mucha imaginación, las raíces pueden compartir similitudes.
No recuerdo una sola vez en la que en los partidos de fútbol del recreo, no me eligieran en uno u otro equipo por descarte, porque no quedaba nadie más a quien poder elegir.
Hace aproximadamente un año jugué un partido de solteros contra casados, uno que ni si quiera era de mi pueblo o con "mi gente".
Un año después, uno de los solteros, uno con el que solo me he cruzado un par de veces en mlavida, ha preguntado por mí; ha preguntado si yo iba a ir.
Lo más cerca que estaré en la vida de ser elegido.
Seguimos soñando.
Comentarios
Publicar un comentario