Crawling
No me acuerdo de mis traumas infantiles, o no quiero recordarlos. Tan solo me acuerdo de los escudos que me defendían de ellos, de los que fueron mis oasis, del olor, sabor y sonido que tenían.
Soy consciente de la mayoría de ellos... Cuando los vuelvo a sentir, de tal forma que cuando el destino me prepara una sorpresa, me traslado directamente al lugar y fecha donde ocurrió.
Curioso y simpático el destino, que se alía con esa parte de mí que ni yo conozco para remover entrañas que ni sabía que tenía.
Diferentes puntos de vista, el mejor el optimista: de un mal recuerdo puede salir un bonito mensaje.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario