Vibraciones

Hacia tiempo que el buen rollo que una vez transmití y fue mi seña de identidad no volvía a mis carnes.

Con el mismo miedo que me obligó a abandonarme, hoy ha vuelto, no sin ganas de revancha, no sin se de venganza, no.

Acostumbrado a tanta montaña rusa, condicionada por un estado de ánimo más cambiante aún, poco confío en que mis buenas intenciones perduren, pero allá vamos.


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios