Llegó el día

Hace días que dentro de mí hay un gran debate, de esos que por mi manera de ser no tienen una solución fácil. Incluso a veces no consigo ver que haya alguna, aunque por norma general suele haberla.

Me debato entre la verdad que duele y el silencio que provoca ignorancia.


Finalmente, la verdad ha salido a la luz. No ha resultado ser exactamente lo que esperaba, pero sin expectativas creadas, ninguna reacción es la correcta.


Cuando no queda otra, aunque siempre haya alternativa, seguimos soñando.

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