Tercero

Hoy es uno de esos días en los que por bien que salgan las cosas, se siente vacía, se siente triste, y nada lo consigue cambiar.
Le da la sensación que vive su vida en tercera persona, como si ni quiera fuera la protagonista de su propia historia.

Piensa que puestos a errar, mejor tomar el menor número de decisiones, así será habrá menos fallos, menos fallos decepciones. Pero tampoco funciona, ni aun así se salva de estropearlo todo, una vez y otra, fracaso tras fracaso.

Lo que a ella más le duele es que por mucho que se esfuerce, no nota mejoría. Sabe que de los errores se aprende, y trata de no cometer nunca el mismo, pero hay miles por cometer, y parece que vaya a cometerlos todos antes de hacer por una vez bien las cosas.

También le duele que la mayoría de esos errores no sólo carguen a su espalda, sino a la de quienes más le quieren. Aún así, ha llegado un punto en el que los demás ya no comparten sus penas, sencillamente son solo sus penas; se ha encargado de ir echándolos poco a poco. Se ha encargado sin darse cuenta de ir echando a quienes más le querían, y al final... al final está sola.

Otro error más a la lista.


Seguimos soñando.

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