Constancia
En la historia incompleta de mí mismo y su progresiva y tardía comprensión, hoy ha encontrado su momento la constancia.
De nuevo, no sé cuándo fue la última vez que conseguí ser constante. Así dicho no parece ningún problema serio, nada que no se pueda superar con fuerza de voluntad y ganas de triunfar... O eso pensaba yo.
Haciendo examen de conciencia me he dado cuenta de que no soy capaz de conseguir metas a las que antes llegaba por inercia, sonrisa en boca, formando parte de un todo, de una misión, de un camino que llevase a cualquiera que fuese la meta.
Desaparecieron las ganas, las fuerzas, la ilusión y... La constancia.
Se perdió, y yo sin ella.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario