Zac Brown Band
No sé si se puede ser feliz a medias. Es un concepto que veo tan claro en mi cabeza que creo que no sé explicar. Es de esas cosas que siento pero que no sé explicar.
De hecho, hay una que llevo días queriendo contarte y hasta que no he conseguido darle esa forma que en mi cabeza parecía imposible que fuera a adquirir, no me he atrevido a ello.
¿De qué se supone que iba a hablar si no son canciones?
Sin embargo esta vez no voy a contar lo que suelen producir en mí en algún que otro momento puntual, no. Esta vez me cayó un regalo del cielo enseñándome a verlo desde otro punto de vista, desde lejos...
Desde siempre recuerdo el gran potencial que han tenido algunas melodías que, con sus letras o sin ellas, eran capaces de ser mi pilar cuando ni yo me sostenía.
También recuerdo lo importante que es esa parte de mí que se queda en ella y por consiguiente el momento en el que destapo el tarro de las esencias para recuperar ese pilar sin el que yo no puedo avanzar.
De lo que no me había dado cuenta es de la importancia de esos tarros de esencias, de esos pilares, de esas partes de mí que se quedan ahí encerradas. Y es una de esas cosas que hasta que no te ocurren, no sientes, no alcanzas a entender en plenitud.
Esa sensación, a la vez que destructora, es todo lo reconfortante que la situación lo permite, y es increíble.
SEGUIMOS SOÑANDO.
De hecho, hay una que llevo días queriendo contarte y hasta que no he conseguido darle esa forma que en mi cabeza parecía imposible que fuera a adquirir, no me he atrevido a ello.
¿De qué se supone que iba a hablar si no son canciones?
Sin embargo esta vez no voy a contar lo que suelen producir en mí en algún que otro momento puntual, no. Esta vez me cayó un regalo del cielo enseñándome a verlo desde otro punto de vista, desde lejos...
Desde siempre recuerdo el gran potencial que han tenido algunas melodías que, con sus letras o sin ellas, eran capaces de ser mi pilar cuando ni yo me sostenía.
También recuerdo lo importante que es esa parte de mí que se queda en ella y por consiguiente el momento en el que destapo el tarro de las esencias para recuperar ese pilar sin el que yo no puedo avanzar.
De lo que no me había dado cuenta es de la importancia de esos tarros de esencias, de esos pilares, de esas partes de mí que se quedan ahí encerradas. Y es una de esas cosas que hasta que no te ocurren, no sientes, no alcanzas a entender en plenitud.
Esa sensación, a la vez que destructora, es todo lo reconfortante que la situación lo permite, y es increíble.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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