Transición

El periodo de tiempo entre montaña y montaña me ha resultado intrigante desde que tengo uso de razón. Hay un lapso de tiempo entre subidón y bajón, entre coronación y condena, en el que el vaso medio lleno y una completa e infinita escalas de grises dudan acerca de si está más lleno que vacío o si se aproxima más al blanco que al negro.

Esta vez no he salido de la oscuridad cuando solo sigo pensando en la siguiente, sin descanso. Como persona de extremos me da miedo acomodarme en uno porque cuando termino de pillarle el tranquillo vuelve a tocar cambiar.

Lo mejor de todo es que es inevitable, termina habiendo cambios...


SEGUIMOS SOÑANDO.

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