Números

He dejado de esperar cosas que no dependan de mi. Tampoco he llegado a interiorizar que deba darme más o menos igual que el resto no alcance la altura que me encantaría que tuvieran, pero créeme que lo intento con todas mis fuerzas.

Ya me da igual un número, mentiría si no dijera que ocasionalmente los sigo mirando, pero me dan igual.
Son lo que hay y cada día estoy menos conforme con que me representen. Yo no soy unos números, por altos y buenos que sean.

Ojalá algún día yo mismo me termine creyendo eso.
Y ojalá llegue el día en el que entienda que esto se puede trasladar a casi todos los campos de mi vida.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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