El reencuentro

Estas horas no son buenas. Poco consigue sacarme del ensimismamiento que me aterra, atrapa, captura y secuestra. El llegar a unas metas que en teoría deberían valerme, ya tampoco sirve.

Hoy, la excepción que confirma la regla, me ilusiona la entrada de mañana. La parte del corazón que sigue viva y la que está hipotecada se volverán a ver las caras... No veo el momento de que llegue tan ansiado reencuentro.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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