Otoño-invierno
No me apetece mucho escribir. Tengo puesta la cabeza en el campeonato de mañana, con el que empieza la nueva temporada primavera-verano del Corte Inglés.
Leí una vez que ante las situaciones anormales que nos sacan de nuestra zona de confort, la mejor forma de mantener la compostura y los nervios es realizar actos cotidianos propios de esa zona que le demuestren al cerebro que no todo es hostil.
Mi cabeza juega en mi contra y solo yo puedo ganarla al igual que solo ella puede vencerme. Es una bonita batalla, muy bonita, pero me cuesta mucho ser capaz de disfrutarla como es debido con "tanto" en juego.
Para mí es importante y si lo es puede que tenga más significados de los que a simple vista se ven. No solo hay en juego un torneo, es el avance de todos estos últimos meses, mi avance; es el colofón a una espera que al principio resultó incómoda y al final placentera, llega a su fin.
Qué nervios.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Leí una vez que ante las situaciones anormales que nos sacan de nuestra zona de confort, la mejor forma de mantener la compostura y los nervios es realizar actos cotidianos propios de esa zona que le demuestren al cerebro que no todo es hostil.
Mi cabeza juega en mi contra y solo yo puedo ganarla al igual que solo ella puede vencerme. Es una bonita batalla, muy bonita, pero me cuesta mucho ser capaz de disfrutarla como es debido con "tanto" en juego.
Para mí es importante y si lo es puede que tenga más significados de los que a simple vista se ven. No solo hay en juego un torneo, es el avance de todos estos últimos meses, mi avance; es el colofón a una espera que al principio resultó incómoda y al final placentera, llega a su fin.
Qué nervios.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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