Manifiesto
Hoy me he dado cuenta de algo sobre mí mismo que conocía pero de lo que no me había dado cuenta. Suena poco lógico, tampoco considero que mi vida lo sea y como ha supuesto tanto para mí que espero me permitas ir de frente.
En el correcalles que tengo por rutina hay una variante que se empeña en autodenominarse "constante": yo.
Y no lo es, no lo soy; nada más lejos de la realidad.
Hay bajones y soy especialista en hacerlos especialmente profundos. Tampoco se me da mal sobrellevarlos y menos aún disimularlos.
Hay momentos de éxtasis y soy un hacha, literalmente, puedo desacerlos en mil pedazos: soy capaz de pincharme dosis demasiado altas de realismo que tanto rozan el negativismo, si no lo sobrepasan, que suponen el final de los ratos felices. También se alargarlos tanto que ni yo mismo termino creyéndomelos. Estos también sé disimularlos, aunque creo que se me da peor.
Mi hallazgo no es otro que la certera sucesión de unos y otros. A veces se suceden de manera correlativa, otras veces no; es mucho más fácil identificar una mala racha, y hundirá más que lo que alegrará una buena racha por el mero hecho de que... "Todo lo bueno se acaba, ¿no?".
Tanto lo bueno como lo malo se acaba, así funciona esto, aunque a veces me niegue a creerlo.
SEGUIMOS SOÑANDO.
En el correcalles que tengo por rutina hay una variante que se empeña en autodenominarse "constante": yo.
Y no lo es, no lo soy; nada más lejos de la realidad.
Hay bajones y soy especialista en hacerlos especialmente profundos. Tampoco se me da mal sobrellevarlos y menos aún disimularlos.
Hay momentos de éxtasis y soy un hacha, literalmente, puedo desacerlos en mil pedazos: soy capaz de pincharme dosis demasiado altas de realismo que tanto rozan el negativismo, si no lo sobrepasan, que suponen el final de los ratos felices. También se alargarlos tanto que ni yo mismo termino creyéndomelos. Estos también sé disimularlos, aunque creo que se me da peor.
Mi hallazgo no es otro que la certera sucesión de unos y otros. A veces se suceden de manera correlativa, otras veces no; es mucho más fácil identificar una mala racha, y hundirá más que lo que alegrará una buena racha por el mero hecho de que... "Todo lo bueno se acaba, ¿no?".
Tanto lo bueno como lo malo se acaba, así funciona esto, aunque a veces me niegue a creerlo.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario