La caída

Ese abismo llamado adiós saluda a la soledad que llena el insaciable vacío que lo conforman los recuerdos de aquel tiempo en el que creí ser feliz.

Qué triste. Qué triste que haya pequeña partes de mí atrapadas en otras partes aún más profundas de mí mismo a las que no sé cómo acceder.

Me duele mucho más pensar en la caída y sus posibles consecuencias que en la propia caída en sí.

Y es inevitable caerse, llegarán caídas, abismos y vacío que serán llenados, pero me asusta mucho más saber que llegarán que el hecho de que lleguen y arrasen con lo que encuentren a su paso. Nada podrá ser arrasado si de tanto miedo no ya haya nada para arrasar.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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