Todos los caminos llevan a Roma (II)

No son contradicciones, terminas aprendiendo, actuando y sintiendo, mintiendo, sufriendo, dudando y queriendo.
Quizá es eso lo que anima a algunos a no ir a donde les indican;
quieren sentir cosas nuevas, saltarse las reglas, trazar sus propias sendas y hacer de una vez lo que quieran, no lo que les pidan.

Porque no se trata de eso,
hay que vivir al día,
es ahora o nunca,
con picardía y sin miramientos,
sin quedarte atrapado en el pasado,
sin excusas, sin retrasos y con atrevimiento.
Porque cuando menos te lo esperas, el camino está cortado, y debes salir al paso.
Aquí no valen los remedios caseros ni los improvisados porque es tu vida y tienes miedo de quedarte apartado.

Miedo de cagarla, miedo de no poder escapar de las redes,
quieres llegar a no sabes dónde, pero no puedes.
Espera, ¿no puedes o no te atreves?
Quizás es que no quieres, quién sabe, resulta atractivo no pensar y dejarse llevar, pero no es efectivo, no debes.
Y avanzas por el maltrecho camino de la vida, al son de sus compases,
ya no hay trucos que guardarse ni mangas donde esconder ases.
Es tu vida, vívela como tú quieras.


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios