Fallo técnico

La noche del jueves 8 al viernes un pequeño fallo técnico y su consecuente no comprobación fueron los causantes de que no hubiera entrada por primera vez desde que esta andadura comenzó allá por 2015, por primera vez en los últimos 946 días.


Lo que me hace pensar dos cosas.

Como negativista que soy pienso en dos cuando solo debería haber una, pero así soy.
La primera es que me alegro porque sigues aquí después de tanto tiempo; bien porque hay algo que, todos los días o de vez en cuando, te hace pasarte por aquí. Muchas veces he tratado de expresar lo que eso significa para mí aunque creo que nunca lo he conseguido.

Y lo creo, enlazando con la segunda cosa, porque no hay reciprocidad. Aunque no lo creas, hablarle a un papel no me resulta complicado, pero esto para mí no es un papel, no eres un papel.
Y se me hace cuesta arriba darlo todo, contar partes de mi historia que nunca han visto la luz, y que pasen sin pena ni gloria, gustando, quizás, menos incluso que otras que no significan tanto para mí.
Más cuesta arriba se me ha hecho al levantarme esta mañana y que nadie se hubiera percatado de mi error. Han muerto familiares, y publiqué; también desde el hospital incluso, en alguna ocasión, sin gana ni fuerza alguna. También anduve más de media hora durante una semana para poder encontrar cobertura y venir a darte la lata.
Y anoche, un pequeño error técnico paró mi mundo aunque nadie se diera cuenta.

Perdona que te haya contado todo esto pero creo que a fin de cuentas, para eso estás ahí, para darme fuerzas cuando nadie más lo hace.


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios