22

 En una escala del uno al infinito, cuando una de esas personas que sabes que matarían por ti te lo demuestra en palabras no hay infinito que haga justicia a la felicidad que se siente.

Y precisamente no tengo más que palabras de agradecimiento a esa gente que día tras día sigue a mi lado, aguantándome, queriéndome y escuchándome. No hay precio que pague lo que se siente.


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios