Vuelve.

Atento y descuidado, distraído y capaz, inteligente y con un excelente sentido del humor, cómplice y tímido. Podrías estar tramando con él un nuevo asalto hacia los archivos secretos del pentágono que como alguien se acercase empezaría a disimular una estúpida, falsa y sobreactuada risa como si le acabaras de contar el mejor chiste de la historia. Era un desastre, pero el desastre con mejor corazón que he conocido, y no exagero.

Hay veces que no hace falta conocer mucho a una persona para saber cómo es y de la buena madera que está hecho. Lo poco que pude compartir con él, o mucho, según se mire, solo fueron risas y buenas palabras. Quien diga que eso no es conocer a una persona, en este caso se equivoca. Era un caso especial.

Cualquiera que crea que lo que uno muestra no tiene porqué corresponder a la realidad es que no le vio hablando del nuevo nexus de google o argumentando que los iPhones estaban sobrevalorados. Me hubiera gustado ver su cara al ver el nuevo Pixel, el iPhone X o los nuevos Teslas. Dejaste muchas frases que no se me han olvidado tío.


No es una despedida porque aunque haya veces que las cosas no tengan mucho sentido, solo queda apoyar, seguir hacia delante y no olvidar.



Soñemos juntos una vez más.

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