Goodbye my lover

El final de la aventura viene de la mano de esos bellos últimos rayos de sol que luchan por no desaparecer a lo largo del horizonte.
Parecida a aquella puesta de sol al lado de la charca, hará más de un año y unos pocos mese; será la magia del lugar.

Es de esas puestas que borran de la mente las palabras a los escritores, que le roban le inspiración a los poetas y que son capaces de embobar al mejor mago; no hay quien lo resista, es un espectáculo, una maravilla.

Me inspira lástima el final de la aventura; por delante este idílico atardecer, a las espaldas ya asoman las estrellas y hasta la luna. Creo que ha sido ella quien ha llamado a San Lorenzo... Y ha venido. Alguna que otra de sus lágrimas, que no se dejan ver hasta agosto, asoman para despedir tran agridulce desenlace.

Apoyado en un palo, con las piernas cruzadas y la mirada fija, en mi cabeza suena música y casi comienzan a salir los créditos, hasta que  recuerdo que ni en las mejores películas he visto un atardecer así... Por lo que busco consuelo en que ni en las películas habría un final mejor que este.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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