Despiértame

No quedan sueños, los ha arrastrado el mar. Te deja seco, te quita hasta el hogar. Me prometí no dejar de soñar, también me prometí entregar hasta mi último aliento. No sabía qué vendría después, no sabía que habría un "después"...

No veo nada, no queda ni un papel, no vale nada. Cegados mis ojos es el alma la encargada de no juzgar. Cuando se abren y se arrepienten, sienten tanto vacío que se preguntan su razón de ser. No vale nada.

Despiértame, tú que paraste el tiempo y nada sucedió. Inténtalo, llévate a la soledad de la mano, que ni si quiera quiere acercarse a mí. Sucede, páralo, depiértame.

Y acuéstate, vuelve a contarme el cuento donde acaba bien. Solo tu voz me dormía, tus palabras, tus letras. No me abandones, no te rindas, no huyas de mí.

Y ahora lo pienso y veo la razón, qué triste es esto: la tierra se enfadó, las rocas suenan a llantos de perdón, los cuerpos pesan... Dicen que no todas las lágrimas son amargas, aunque la mayoría amarguen y no sean de las amargas. Puede que alguna de esas suene a llantos de perdón...

Despiértame, tú que paraste el tiempo y nada sucedió. Vuelve a hacerlo, vuelve a pararlo, vuelve a despertarme. Déjame soñar con que esta vez sí que suceda lo que un día ya soñé.


Y acuéstate, vuelve a contarme el cuento donde acaba bien. No dejes que acabe, por favor. Por favor. Que pase lo que pase, bueno o peor, no dejes que haya un final.



DESPIÉRTAME - EL CANTO DEL LOCO



SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios