Castigos

Dicen que las labores humanitarias, como por ejemplo los campos de trabajo, suelen ayudar más a los voluntarios que a las personas que van a ser ayudadas.
Es de esas cosas que parecen inentendibles o mal explicadas hasta que se viven y todo cobra sentido.

Acostumbrados a darle a un botón y que de la calefacción salga el calor que queremos, que al abrir el grifo el agua se pueda beber y tener internet al alcance en cualquier momento son algunas de esas cosas que parece casi imposible no tener hoy en día, pero que no tan lejos de nuestros hogares pueden escasear.


No sé si es un castigo o si es una bendición. No sé si es un escarmiento o mi mejor profesor. Solo sé que la teoría dice que debe ser todo eso junto.


SEGUIMOS SOÑANDO.



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