Ahora sí

Las comparaciones son odiosas y la mayoría en las que suelo verme involucrado, gracias a mi amigo Murphy y sus leyes, salgo peor parado.

Si me hubieran dicho hace un año que estaría donde estoy hoy, desdiciendo todo lo que hace aproximadamente uno y dos años escribía, no me lo hubiera creído. Menos aún me hubiera creído que en referente a lo ajeno, lo que me rodea, sería tan bonito, especial y significaría tanto, más incluso que cuando das una buena bocanada de aire, con tranquilidad, orgulloso de lo que eres y lo que tienes. Lo que tengo vale mucho y a veces no sé apreciarlo.


Sin embargo, y aunque sienta tal orgullo que me cueste describirlo, quisiera transmitirte el paso hacia delante que, casi sin quererlo, he dado.

De tanto esperar que me ayudaran a darlo perdí el norte, la paciencia y las ganas de querer darlo. Cada una de esas causas perdidas significaba otro empeño especial, otra nueva guerra.

 
Y con orgullo afirmo que, sin haberlas ganado aún, me siento vencedor.

Muchas gracias.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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