5 de enero

La frase de que la excepción confirma la regla no suele convencerme. Como persona de extremos una excepción solo me resulta válida si hay un blanco o un negro.

He echado mucho de menos a lo largo de estos últimos años, como todos. Es normal, es ley de vida. El tiempo, como dicen, también ayuda, disminuyendo la intensidad de muchos recuerdos y con ellos la intensidad de la añoranza.



Hasta ahora no lo había comprendido pero he aquí mi excepción: tú. Hoy hace cinco años ya.



He rehuido nuestros recuerdos con la esperanza de no gastarlos y conservarlos. He llorado con los pocos que decidí revivir, y como un niño pequeño.

Tú eres mi excepción, a quien intentaba no recordar porque tampoco quería superar. Eres mi excepción porque el tiempo no me ayuda: cada vez te echo más de menos, cada vez siento que me haces más falta.



No me enseñaste a soñar pero a veces sueño gracias a ti. Seguimos soñando.



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