Escudero y caballero

He defendido, defiendo y espero poder seguir defendiendo a los valientes que se atreven a remar a contracorriente. Para mí no hay otro sustantivo que utilizar: valientes. Desde fuera ofrecen un coraje y una fuerza que disimulan y difuminan una armadura que no siempre está compuesta de los materiales más resistentes.

Y aun estándolo, quien está debajo tampoco tiene porqué estar hecho de esa madera, no a tiempo completo. Ojo, no por ello dejan de ser unos valientes, ni mucho menos.


Conocí a uno al que no vi sin armadura ni un solo momento.
Durante mucho tiempo me pregunté si tampoco se la quitaría estando a solas, hasta que un día no resistí la tentación... Me dijo que al principio sí que se la quitaba pero que con el paso del tiempo, por mucho que se la quitase, no conseguía desconectar de ella.
Se pasaba los días buscando algo que le hiciera evadirse, que a efectos prácticos le sirviera de armadura.


Quisiera preguntarle si finalmente lo ha conseguido pero sería malgastar el tiempo, lo que importa es averiguar el cómo, que es algo que por mucho que haya conseguido, ignoro si conoce...


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios