¿Final?
Hay tan solo un par de excepciones y pasables solo en virtud del punto de vista, pero todo lo bueno de acaba.
Puede que si no se acabase no se disfrutase igual, ni tampoco con la misma intensidad, esa propia de lo efímero.
Puede que si no hubiera fin ni si quiera importase el principio, tan solo el día a día y apenas tendría intensidad.
Nuestro principio, igual que nuestro final, afortunadamente se distancia de la alfombra roja y todo aquello que acapara lo focos.
Ahí otro secreto: aprende a reírte y a afinar el sentido del humor, porque cuando depositas muchas esperanzas en algo y no sale como esperabas, es lo único que te queda.
Hay platos mucho más divertidos que el postre.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Puede que si no se acabase no se disfrutase igual, ni tampoco con la misma intensidad, esa propia de lo efímero.
Puede que si no hubiera fin ni si quiera importase el principio, tan solo el día a día y apenas tendría intensidad.
Nuestro principio, igual que nuestro final, afortunadamente se distancia de la alfombra roja y todo aquello que acapara lo focos.
Ahí otro secreto: aprende a reírte y a afinar el sentido del humor, porque cuando depositas muchas esperanzas en algo y no sale como esperabas, es lo único que te queda.
Hay platos mucho más divertidos que el postre.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario