A hero's funeral
Era una colina muy hermosa, en lo más alto; una zona privilegiada en cuanto a la oposición ante cualquier ofensiva. Fértil, idílica, de ensueño. La envidia de todas las colinas, sin duda.
Por otro lado, muy lejos de allí, se abrieron las puertas. El campamento base no defendía ninguna colina pero sus muros eran sólidos y robustos. Ingresó exhausta la patrulla que venía de expedición y ella, al frente, fue quien primero entró. Allí estaba él, su cuerpo yaciendo inerte, a unos pocos metros.
La imagen era desoladora, bien diferente al paraíso que suponía aquella otra colina. Había explosiones de llanto y rabia, de cólera, de ira, de venganza, de tristeza, de impotencia... Tiemblo al recordar esas imágenes, tiemblo al leer lo que cada lágrima llevaba escrito.
En aquella colina no había nada eso, era la perfecta metáfora de lo que venía después.
Tan solo las une una melodía, la agridulce alegoría de sus compases.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Por otro lado, muy lejos de allí, se abrieron las puertas. El campamento base no defendía ninguna colina pero sus muros eran sólidos y robustos. Ingresó exhausta la patrulla que venía de expedición y ella, al frente, fue quien primero entró. Allí estaba él, su cuerpo yaciendo inerte, a unos pocos metros.
La imagen era desoladora, bien diferente al paraíso que suponía aquella otra colina. Había explosiones de llanto y rabia, de cólera, de ira, de venganza, de tristeza, de impotencia... Tiemblo al recordar esas imágenes, tiemblo al leer lo que cada lágrima llevaba escrito.
En aquella colina no había nada eso, era la perfecta metáfora de lo que venía después.
Tan solo las une una melodía, la agridulce alegoría de sus compases.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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