Strike II
Me da pena pensar en la corta vida que tiene cada pedacito de mí que aquí dejo.
Hay días en los que pierdo la esencia y pienso que no merece la pena. Es en esos días en los que más me cuesta encontrar motivos para volver.
Creo que todo cambió cuando hace unas semanas las cosas empezaron a irse a pique, cuando me di cuenta de que ella esencia era la correcta pero yo no la veía con los ojos que debía.
Desde los inicios tú has dado importancia y vida a este proyecto que al que no se le resiste ninguna puesta de sol, ni si quiera las más bellas.
Tú. Tú has motivado a esa parte de mí a la que le encanta venir aquí.
Desde fuera puede parecer que son solo unas cuantas palabras y es que hay algunos días en los que puede que sí lo sean, que sean tan solo un parche para salvar el día, que no lleven ese pedacito de mí que tanto me gusta y del que tanto me cuesta desprenderme.
Me da pena pensar en la corta vida que tiene cada pedacito que aquí dejo.
Me da pena pensar que hay días en los que ni si quiera sé reflejarlo bien.
Me da pena porque no sé si soy capaz de transmitir todo lo que a mí me gustaría.
Me da pena porque siento que nadie lo ve.
Un año y casi seis meses han pasado desde aquel primer Strike. Y un día menos desde aquel "Strike 1 salvado".
Y a falta de unas horas, dos años viniendo a ti cada día.
Gracias.
Seguimos soñando.
Hay días en los que pierdo la esencia y pienso que no merece la pena. Es en esos días en los que más me cuesta encontrar motivos para volver.
Creo que todo cambió cuando hace unas semanas las cosas empezaron a irse a pique, cuando me di cuenta de que ella esencia era la correcta pero yo no la veía con los ojos que debía.
Desde los inicios tú has dado importancia y vida a este proyecto que al que no se le resiste ninguna puesta de sol, ni si quiera las más bellas.
Tú. Tú has motivado a esa parte de mí a la que le encanta venir aquí.
Desde fuera puede parecer que son solo unas cuantas palabras y es que hay algunos días en los que puede que sí lo sean, que sean tan solo un parche para salvar el día, que no lleven ese pedacito de mí que tanto me gusta y del que tanto me cuesta desprenderme.
Me da pena pensar en la corta vida que tiene cada pedacito que aquí dejo.
Me da pena pensar que hay días en los que ni si quiera sé reflejarlo bien.
Me da pena porque no sé si soy capaz de transmitir todo lo que a mí me gustaría.
Me da pena porque siento que nadie lo ve.
Un año y casi seis meses han pasado desde aquel primer Strike. Y un día menos desde aquel "Strike 1 salvado".
Y a falta de unas horas, dos años viniendo a ti cada día.
Gracias.
Seguimos soñando.
Comentarios
Publicar un comentario