Satisfacción plena

La sensación de formar parte de algo a lo que no has pertenecido desde siempre puede ser muy especial. Tanto como te lo hayas merecido.

Acostumbrados a (creer) necesitar algo y tenerlo al alcance de la mano sin apenas esfuerzo, es complicado apreciar el valor de las cosas. Y tengo la sensación de que cuanto más alejado esté de lo material, o incluso no pueda ni valorarse económicamente, más importancia se le da. Y bien merecida.

No tiene precio esa sensación, la de sentirse satisfecho y como en casa cuando te lo has merecido.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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