Ansias

Hay que esperar a que pase, 
esperar a que se desvanezca por sí solo, 
esperar a que sane la herida que lo causó.

No hay soluciones,
ni respuestas fáciles;
solo respiras hondo y esperas que se calme.

La mayor parte del tiempo se puede controlar el dolor,

pero en otras ocasiones el dolor te sorprende cuando menos te lo esperas.



SEGUIMOS SOÑANDO.

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