Sirenas
Yendo mas despacio nunca aprendí a frenar. Me caí, fue una caída fea. Desde entonces tengo miedo a la velocidad. Ahora viajo a la velocidad de la luz, cegado por aquel accidente.
Ni a volar más alto, no pasé de tu portal. No quise hacerlo. Me consolaba pensar que por el mero hecho de hacer lo que yo quería, ya estaba ganando. Cuán equivocado estaba.
Vestías de luto cuando bailas frenesí. Estoy no ha acabado, no ha llegado a su fin. Todo. Cuando te acercabas de luto y cuando te alejabas bailando querías mostrarme que no había hecho más que empezar. Sin embargo, parece que sí, que ya se ha terminado todo.
Perdí la fama en un cabaret, se han olvidado a qué huele la luna. Juzgaron, juzgué y me volvieron a juzgar.
Y en las cantinas, cómo cantan, cómo bailan, se han olvidado a qué huele la luna. No olvidé y no olvidaré jamás ese olor que tan pronto era una condena como una salvación. Hace mucho tiempo que no logro dar con él. Si lo sientes,
El día es claro, ha salido solo. Te han entrado ganas de bebértelo todo. Hay varios motivos por los que bebérselo todo... El de los días claros es el peor de todos.
Crees que cuando bailas no se esconde el miedo y sobre su cuello flotan los pañuelos. Muy pocos saben ocultar lo que el miedo es capaz de hacer, pero menos aún son capaces de no sentir miedo. Qué envidia.
Solo hace falta que demos la vuelta, que recapitulemos, que paguemos a medias. La cuenta es algo que no debe tener dueño aunque no todos lo ven así. Tú no lo ves así.
Mi sobredosis siempre serán tus piernas que beben del metal que hay en tus penas. Porque tú me das la vida, porque tú me la quitas. Porque solo tú puedes hacerlo. Porque aún pudiendo hacerlo, no quieres; y porque cuando quieres, no lo haces.
Taburete - Sirenas
SEGUIMOS SOÑANDO.
Ni a volar más alto, no pasé de tu portal. No quise hacerlo. Me consolaba pensar que por el mero hecho de hacer lo que yo quería, ya estaba ganando. Cuán equivocado estaba.
Vestías de luto cuando bailas frenesí. Estoy no ha acabado, no ha llegado a su fin. Todo. Cuando te acercabas de luto y cuando te alejabas bailando querías mostrarme que no había hecho más que empezar. Sin embargo, parece que sí, que ya se ha terminado todo.
Perdí la fama en un cabaret, se han olvidado a qué huele la luna. Juzgaron, juzgué y me volvieron a juzgar.
Y en las cantinas, cómo cantan, cómo bailan, se han olvidado a qué huele la luna. No olvidé y no olvidaré jamás ese olor que tan pronto era una condena como una salvación. Hace mucho tiempo que no logro dar con él. Si lo sientes,
El día es claro, ha salido solo. Te han entrado ganas de bebértelo todo. Hay varios motivos por los que bebérselo todo... El de los días claros es el peor de todos.
Crees que cuando bailas no se esconde el miedo y sobre su cuello flotan los pañuelos. Muy pocos saben ocultar lo que el miedo es capaz de hacer, pero menos aún son capaces de no sentir miedo. Qué envidia.
Solo hace falta que demos la vuelta, que recapitulemos, que paguemos a medias. La cuenta es algo que no debe tener dueño aunque no todos lo ven así. Tú no lo ves así.
Mi sobredosis siempre serán tus piernas que beben del metal que hay en tus penas. Porque tú me das la vida, porque tú me la quitas. Porque solo tú puedes hacerlo. Porque aún pudiendo hacerlo, no quieres; y porque cuando quieres, no lo haces.
Taburete - Sirenas
SEGUIMOS SOÑANDO.
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