Si tú no estás aquí
Cada nota que salía de su voz eclipsaba durante una eternidad cada efímero e insuficiente instante. Esa magia pocas veces la he visto, pocas veces la he sentido con tanta fuerza.
Pero no se quedaba ahí, no se conformaba con eso. Su magia, diferente a la del resto, era capaz de hacerme viajar en el tiempo y volver a sentir lo que un día encerré entre los barrotes de su melodía, entre sus cuerdas vocales, entre sus compases y dentro de su inolvidable canción.
Contra todo pronóstico, la olvidé. Olvidé su melodía. Olvidé lo que me hacía sentir, olvidé su magia... Solo era capaz de sentir vacío. Sin ella, sin todo lo que ella me aportaba y tenía, se convirtió en un hueco que me resultó imposible volver a llenar.
Como si por arte de magia se tratara, quizás gracias a su magia, volví a escuchar esos compases hace tan solo unos días. Lo supe porque me petrificó antes su poder mágico que su melodía. No me cambió de nuevo hasta que comprendí que era mucho más, que volvía con más fuerza.
Y como si se anticipase y lo llevase haciendo toda la vida, sabe cuándo marcharse. Porque sabe que no hay mejor momento para abandonar que cuando no te invitan a ello. Hace fácil lo difícil y se irá, se irá cuando menos lo espere.
Esta vez no dejará ningún vacío.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Pero no se quedaba ahí, no se conformaba con eso. Su magia, diferente a la del resto, era capaz de hacerme viajar en el tiempo y volver a sentir lo que un día encerré entre los barrotes de su melodía, entre sus cuerdas vocales, entre sus compases y dentro de su inolvidable canción.
Contra todo pronóstico, la olvidé. Olvidé su melodía. Olvidé lo que me hacía sentir, olvidé su magia... Solo era capaz de sentir vacío. Sin ella, sin todo lo que ella me aportaba y tenía, se convirtió en un hueco que me resultó imposible volver a llenar.
Como si por arte de magia se tratara, quizás gracias a su magia, volví a escuchar esos compases hace tan solo unos días. Lo supe porque me petrificó antes su poder mágico que su melodía. No me cambió de nuevo hasta que comprendí que era mucho más, que volvía con más fuerza.
Y como si se anticipase y lo llevase haciendo toda la vida, sabe cuándo marcharse. Porque sabe que no hay mejor momento para abandonar que cuando no te invitan a ello. Hace fácil lo difícil y se irá, se irá cuando menos lo espere.
Esta vez no dejará ningún vacío.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario