Crawling

Detesto cuando me doy cuenta de que me advirtieron de la piedra en el camino mucho antes de que yo tropezara con ella. Lo detesto por no ser capaz de esquivarla, por no saber hacerlo.

Hoy me acuerdo de las palabras de mi hermana, aquellas que decían lo que ni si quiera sabía que quería escuchar. Cuánto tiempo desde aquello... Y por aquel entonces no quería saber nada de nadie.

Es curioso como el destino no es siempre quien se encapricha y somos nosotros mismos los que nos cortamos el paso.

Elegir, elegir y elegir.


Los fantasmas que resurgieron anoche han quedado conmigo un día de estos, creo que quieren hablar.


SEGUIMOS SOÑANDO.


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