Consumos raros
Tengo un amigo al que le gusta mucho conducir. Mucho.
Conducir tiene un precio; las cosas se gastan, utilizarlas cuesta. Parece obvio decirlo y es cierto, pero hay algunos que pretenden consumir lo menos posible dentro del evidente y necesario uso.
Lo interesante viene cuando me cuenta que ya va conociendo bien el coche, sus respuestas y sus consumos. Por tanto él ya sabe qué rutas favorecen a su constante lucha contra el consumo alto. Y no para de decirme que, cada vez que repite la que mejor le viene al coche, el consumo no cambia en la pantalla de su coche. No hasta que la tiene que hacer varias veces.
Puede parecer una tontería. A mí me lo parece, por momentos. En otros me doy cuenta de que son la constancia y la paciencia las claves del éxito.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Conducir tiene un precio; las cosas se gastan, utilizarlas cuesta. Parece obvio decirlo y es cierto, pero hay algunos que pretenden consumir lo menos posible dentro del evidente y necesario uso.
Lo interesante viene cuando me cuenta que ya va conociendo bien el coche, sus respuestas y sus consumos. Por tanto él ya sabe qué rutas favorecen a su constante lucha contra el consumo alto. Y no para de decirme que, cada vez que repite la que mejor le viene al coche, el consumo no cambia en la pantalla de su coche. No hasta que la tiene que hacer varias veces.
Puede parecer una tontería. A mí me lo parece, por momentos. En otros me doy cuenta de que son la constancia y la paciencia las claves del éxito.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario