La raya

Una línea, una raya en el papel; en un lado están las cosas que van bien, y en el otro las que salen del revés. El perfecto equilibrio no existe y no sé si lo bueno es luchar por buscarlo. Las cuentas se saldan con unas cuantas víctimas a cada lado del folio.

Y el mosquito de la cáscara de nuez ya no viaja solo sus penas van con él, pero sabe lo que tiene que llover... Anda que no queda. Eso es lo que más asusta al indefenso mosquito, no saber cuánta lluvia le queda por esquivar.

Y lo miro y no puedo comprender como el lado malo no para de crecer. Si eso me lo dijera el mosquito le instaría a que probase a cambiar el punto de vista, que puede verlo como que le queda mucho por esquivar o que cada vez le queda menos por conseguirlo.

Y la espera raya la máxima idiotez, las ventajas tienden a desaparecer. A lo que él me contestaría preguntándome cuál es el fin, adónde pretende llegar. No sabría qué decirle. Jaque mate.

Y son el mismo destino, son la misma verdad; los dos lados del camino... ¿Dónde me llevarán? No me llevarán adonde yo no quiera ir, ni me sacarán de donde yo no quiera salir. Pero... ¿A dónde quiero ir?

Mi problema es que siempre espero pero pasa ya no lo quiero coger y ni me deja ni me deja de traer. Y luego, ¿qué? Me pregunto. ¿Qué hay después del vacío que deja ese tren que se va?


MALDITA NEREA - LA RAYA


SEGUIMOS SOÑANDO.

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