S. D. de Silos

Y digo adiós con resignación, como quien se levanta del ring después de un K.O. un segundo después de lo permitido. No hay que ser extremistas, la clave está en el punto medio, en la constancia; sin embargo, tratando de evitar una explosión que no sé si ya ha desatado su furia por dentro, he de decir adiós. 

Qué bajón. 

Me remito a la "excusa" que llevo tanto empleando y que "desgraciadamente" termina llevándose la razón: todo pasa por algo.



SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios