Nájera

Hablemos hoy de las explosiones. Arrasan, arrasan con todo lo que encuentran por su paso. Y da lo mismo en qué contexto utilices la metáfora o incluso si no es una metáfora, ambos caminos llegan a la Roma que termina arrasada por los bárbaros.

Y como quien afronta una dificultad, como quien sufre por dentro y llora en silencio y como amante declarado de las causas perdidas, hablemos de mis explosiones. 

Perdí la cuenta de las que salvé y también con las que no pude. Sé la teoría e incluso por momentos fantaseo con cumplirla pero a fin de cuentas no me disgusta cómo funciono. 

¿Y cómo es?

Explotando solo cuando ya no puedo más. Por eso me enorgullece salvar la mayoría, porque considero que una implosión a tiempo es mejor que una explosión descontrolada. Porque no las controlo y eso me mata. 


Una explosión llega por cruzar los límites. Una implosión, por intentar no traspasarlos demasiado una vez cruzados.



SEGUIMOS SOÑANDO.


Comentarios