Sueños, trofeos y bosques.

Cuando las cosas dependen de ti mismo, es mucho más fácil. 

Sueño desde hace meses con el sueño perfecto. Al principio consistía en el mismo circo con el que sueña la mayoría, más adelante las cosas fueron cambiando hasta el punto de que un simple sueño valía más que cualquier otro tesoro. Ese era mi tesoro, mi trofeo, mi utopía.

Sueño desde hace meses con tan solo ser capaz de soñar. Por mí mismo. Me creo capaz, por momentos, y más cuando consigo que las cosas dependan de mí mismo. 

Es por eso que hoy sueño y no precisamente con soñar. Hoy sueño con dejar atrás el miedo a las pesadillas. Hoy fantaseo con apartar el humo para ver el final del bosque. Llámalo falta de ambición, pero con ver el bosque me sobra. Y al fin empiezo a hacerlo.



SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios